A las cuatro de la tarde en la víspera de Reyes buscaban en los bateyes fresquecita hierba verde. Su sonrisa y su mirada, anticipando con emoción, la llegada de la ocasión, por mucho tiempo esperada. La amarraban en un macito, verdecito y recortado, ellos le habian dejado, para cada camellito. Agotados ese dia, ya sus ojos cerraban, porque cansados estaban, de tanta emocion y alegria. A las dos de la manana, la nena se despertó, y algarabia formó, ese dia de la semana. Porque habian encotrado agrupados los paquetes, de regalos y juguetes, que Reyes habian dejado. Carcajadas como truenos, sonaban en ese dia mientras el nene decia ¡verdad que fuimos buenos!.