LA TIERRUCA



 
Virgilio Dávila
Es el móvil océano gran espejo donde luce como adormo sin igual el terruño borincano que es reflejo del perdido paraíso terrenal. Son de fáciles pendientes sus colias y en sus valles de riquísimo verdor van cantando bellas fuentes cristalinas como nautas que bendicen al Creador. Primavera sus mejores atributos muestra siempre generosa en Borinquen. En los campos siempre hay flores siempre hay frutos es Borinquen la mansión de todo bien. Aquí nace el puro ambiente que respiro y se asienta la morada en que nací y ese sol resplandeciente que yo admiro aquí nace, aquí vive y muere aquí. De mis padres fue la cuna y ella encierra las más hondas emociones de mi ser. Yo no cambio por ninguna esta tierra donde tuve el privilegio de nacer. Es el móvil océano gran espejo donde luce como adorno sin igual el terruño borincano que es refleio del perdido paraíso terrenal.

coqui

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Coquijote 1997
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